Sobrevive a una mudanza con niños

¿Cómo podemos hacer la mudanza menos estresante para los niños?

1. Háblalo, independientemente de su edad

Es posible que los niños te parezcan ajenos a todo el estrés que los rodea, pero son muy astutos. Evitar el tema de la mudanza no les protegerá; de hecho, puede servir para avivar sus miedos.

Habla de la mudanza con tu hijo sea cual sea su edad. Hasta el más pequeño puede entenderlo si le haces un dibujo para colorear o ensayas cómo será la mudanza con Lego o camiones de juguete.

2. Reconoce tu propio estrés

Antes de pedir a tus hijos que no se estresen, piensa en cómo puede haberse visto afectado tu comportamiento y si ellos van a adoptar también tus miedos.

Recuerda que los niños siempre están escuchando y se enteran de tu ansiedad, así que ten cuidado con las conversaciones que pueden escuchar.Que escuchen las cosas que te hacen ilusión, no las que te preocupan.

3. Implica a tu hijo

Lo más fácil para asegurarte de que los niños no se sientan aislados es involucrarlos en el proceso (aunque parezca que lo que van a hacer es ralentizarlo).

La clave es mantener a los niños activos para que sepan lo que está ocurriendo. Que los mayores ayuden haciendo listas y marcando cajas para especificar su contenido. Esto les ayudará a sentirse parte del proceso.

4. Hazlo divertido

La administración de la casa no es que sea la perspectiva más excitante para un niño, pero trata de hacerlo divertido y relevante para sus intereses.

Dales una caja de cartón para que puedan decorarla y personalizarla bien de cara al día de la mudanza. Ellos mismos podrán guardar ahí el día de antes sus artículos más preciados de los que no se quieren separar. Peluches especiales, juguetes favoritos, sus mejores libros y juegos, etcétera. Todo esto debería permanecer con ellos y así lo pueden desempaquetar al instante.

5. Mantén la misma ropa de cama

A veces son los pequeños detalles (que los adultos pasan por alto) los que disgustan a los niños que están acostumbrados a un tipo de hábitos.

Antes de la mudanza, deja que se familiaricen con objetos (colcha, sábanas) que huelan a ‘casa’ para que su sueño no se vea interrumpido por eso”.

Si tu hijo duerme siempre con un juguete, manténlo a mano, que no vaya a parar a una caja con el resto de cosas.

6. Organiza visitas familiares

Cuando se hayan  mudado, es importante que la nueva casa dé una sensación de seguridad lo antes posible. Ver caras familiares les dará más sensación de hogar.

Invita a  familiares y amigos para que tus hijos los vean. Si viven demasiado lejos, prueba a hacer videollamadas.

7. Asegúrate de que mantienen el contacto con sus amigos

Uno de los mayores miedos que quizás tiene tu hijo es que va a ‘perder’ por completo su vieja vida y todo lo que había en ella, así que tranquilízalo diciéndole que va a seguir en contacto con sus amigos y compañeros de ahora.

Invita a sus amigos para que vengan a casa e intercambien números de teléfono para que no sientan que están cerrando la puerta a su antigua vida.

8. Y ayúdales a hacer amigos nuevos

Además de preocuparse por perder el contacto con la gente que le rodea ahora, el concepto de hacer amigos nuevos en un lugar nuevo puede ser abrumador para el niño, así que trata de apoyarle.

Igual que sugiere en el punto anterior  invitar a sus nuevos compañeros a casa. Participar en asociaciones locales (de deporte, teatro, lectura) puede ser una forma genial para conocer a amigos potenciales con intereses similares.

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